Reestructuración de empresas, segunda oportunidad y procedimientos concursales. Estrategias jurídicas para situaciones críticas.
Comprensión básica
El Derecho Concursal es la rama del derecho que regula las situaciones de insolvencia, tanto de empresas como de particulares. Su objetivo no es solo liquidar activos, sino salvaguardar el patrimonio y facilitar la recuperación económica de quienes atraviesan dificultades financieras.
En Exentia Legal entendemos que cada caso es único. Por eso, antes de proponer cualquier solución, realizamos un diagnóstico exhaustivo de la situación patrimonial, laboral y mercantil para diseñar la estrategia más adecuada.
Nuestro enfoque combina el rigor jurídico con una visión práctica y empresarial, buscando siempre la mejor solución para nuestros clientes, ya sea a través de la reestructuración, el acuerdo con acreedores o, cuando es necesario, la segunda oportunidad.
Señales de alerta
Su empresa acumula deudas con proveedores, Hacienda o la Seguridad Social que no puede atender.
El negocio genera pérdidas sistemáticas y no hay perspectivas de recuperación a corto plazo.
Está recibiendo demandas judiciales, embargos de cuentas o comunicaciones de procuradores.
No puede hacer frente a los pagos corrientes ni acceder a financiación bancaria.
Nuestro método
Un proceso estructurado en cuatro fases para garantizar el mejor resultado.
Analizamos exhaustivamente la situación patrimonial, laboral y financiera para entender la verdadera dimensión del problema.
Diseñamos un plan de actuación a medida: reestructuración, acuerdo extrajudicial, concurso o segunda oportunidad.
Gestionamos todos los trámites, negociaciones con acreedores y procedimientos judiciales necesarios.
Alcanzamos la solución definitiva: deuda reestructurada, exoneración o liquidación ordenada del patrimonio.
Para particulares
La Ley de Segunda Oportunidad permite a personas físicas y autónomos saldar sus deudas y comenzar de nuevo, exonerándose de obligaciones pendientes tras cumplir determinados requisitos.
En Exentia Legal hemos ayudado a decenas de personas a recuperar su estabilidad financiera mediante este mecanismo, siempre buscando la solución más favorable a sus intereses.
Para empresas
No todas las empresas en dificultades deben cerrar. Muchas pueden salvarse mediante una reestructuración adecuada que permita continuar con la actividad y preservar los puestos de trabajo.
Nuestro equipo analiza cada caso para determinar si es viable una refinanciación, un acuerdo extrajudicial de pagos (AEP) o un concurso con continuidad del negocio.
Negociación con entidades bancarias para reestructurar deudas.
Acuerdo extrajudicial de pagos con acreedores.
Procedimiento judicial para reestructurar o liquidar.
Transmisión productiva para salvar parte de la empresa.
Resolvemos dudas
El concurso voluntario lo solicita el propio deudor cuando reconoce su estado de insolvencia. El concurso necesario lo solicita un acreedor cuando el deudor no puede cumplir sus obligaciones. En ambos casos, el procedimiento es similar, pero el concurso voluntario permite mayor control y planificación por parte del deudor.
En el caso de particulares y autónomos que acogen a la Ley de Segunda Oportunidad, existe la posibilidad de quedarse con la vivienda habitual si se cumplen determinados requisitos, como que el valor de la vivienda no supere cierto umbral y se mantengan los pagos hipotecarios. Cada caso debe analizarse individualmente.
La duración varía considerablemente según la complejidad del caso. Un concurso sencillo puede resolverse en 1-2 años, mientras que casos complejos con múltiples acreedores y activos pueden extenderse más tiempo. La reestructuración mediante AEP suele ser más rápida, entre 6 y 12 meses.
El AEP es un mecanismo para evitar el concurso de acreedores. Consiste en un acuerdo entre el deudor y sus acreedores para reestructurar las deudas (reducción, esperas, quitas). Si se alcanza un acuerdo con acreedores que representen al menos el 60% del pasivo, puede homologarse judicialmente y ser vinculante para todos.
Sí, la Ley de Segunda Oportunidad no impide continuar con la actividad autónoma. De hecho, una de sus finalidades es precisamente permitir la reinserción económica. Durante el cumplimiento del plan de pagos (generalmente 3 años) se deben atender las obligaciones contraídas, pero tras la exoneración de deudas se puede emprender nuevos proyectos sin carga patrimonial.
La primera consulta es gratuita y confidencial. Analizaremos su caso sin compromiso.
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